
Días extraños, en los que te sientes solo, en los que no sabes qué hacer, y no tienes nadie con quien estar…
Mis ojos derraman alguna que otra lágrima. ¿Y qué se supone que tengo que hacer ahora? Después de las quejas, los gritos, los suspiros, los llantos…
Infinitos pensamientos de culpabilidad e inocencia rondan por mi cabeza, estoy confuso.
Infinitos pensamientos de culpabilidad e inocencia rondan por mi cabeza, estoy confuso.
¿Te quiero?, mi respuesta es sí. Y ahora yo te pregunto : ¿ Me quieres?
Y nadie responde…
Me siento incomprendida en un mundo donde todo el mundo ríe y se lo pasa bien.
¿Y qué se supone que tengo que hacer ahora? Cuando quieres a una persona y no sabes si te quiere a ti… te sientes estúpido, engañado y decepcionado.
Grito pidiendo ayuda y nadie me responde. ¿Dónde está esa persona a la que acudes desesperada, y a la que llamas amigo? No lo sé.
Y te das cuenta de que las personas están llenas de egoísmo.
No quiero mirar hacia delante para descubrir lo que son en realidad esas personas egocéntricas.
Grito pidiendo ayuda y parece que alguien responde, es una persona cualquiera.
Te das cuenta de que aquella persona, sin conocerla apenas, es el amigo que estabas buscando.
Suspiro…
1 lágrima…
2 lágrimas…
Soledad.
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