miércoles, 28 de julio de 2010

Decisiones.


La vida, está llena de decisiones, decisiones que crean nuestro destino, nuestro mundo, nuestro pensamiento. Todo depende de nosotros y de las personas que nos rodean. Cosas tan simples, como una mirada, un beso, una sonrisa; pueden cambiarlo todo, puedes ver la vida de otro modo, porque somos nosotros quienes decidimos, quienes creamos, quienes destruimos. Sólo nosotros. Tú decides, cómo quieres vivir. Tú eres dueño de tu vida, y nada ni nadie nos la puede quitar. A veces las cosas salen mal, pero nada se acaba, se puede seguir adelante, sin mirar atrás, sin rencor y sin dolor. Siempre hay alguien, aunque tú no lo sepas, que va a estar ahí, para ayudarte, apoyarte y quererte. Todo lo que se decide, tiene una parte positiva sólo hace falta saber valorarla. Todo, depende de nosotros mismos.

Os echaré de menos.


A tan sólo unas horas de marchar, estoy aquí sentada, pensando en todo aquello que tengo que tener en cuenta, todo aquello que es imprescindible y que no debo olvidar. Y me viene a la cabeza un recuerdo, una noche de verano como otra cualquiera, paseando por Logroño, de noche, la ciudad entera iluminada con sus bombillas, farolas, escaparates. No hay ni un alma en la calle, en pleno centro de la ciudad, todo esta en silencio, todas las tiendas cerradas, todas las calles vacías, todo está tan triste y desierto... Una brisa fría choca contra mi, cierro los ojos, respiro profundamente...
Me despido, de esta ciudad. No sé que haré 3 semanas sin éste lugar. Me invade la nostalgia. Estoy ansiosa por marchar, y ansiosa por volver. Me siento libre, pero a la vez encerrada. Lo que más voy a echar de menos, van a ser cada una de ésas personas, que me apoyan, que me quieren, que me hacen reír... Aunque no estéis físicamente junto a mi, siempre permaneceréis, en algún rincón de mi corazón. Pensaré en vosotros cada día.
:)

domingo, 25 de julio de 2010

Al borde del abismo.


Esto se está descontrolando, yo no quiero que siga así.
Un paso más y...

Me encuentro al borde del abismo, un abismo que ni yo misma sé si es bueno o malo.
No quiero volver a cometer el mismo error. Vuelvo a caer en la tentación.
Al principio pensé que se pasaría, pero va cada vez a peor.

¿Por qué a mi?
¿Qué he hecho yo para merecer esto?
No paro de pensar en lo mismo, en ti.
Me odio a mi misma, por quererte tanto. Inspiro... Espiro...
No puedo olvidar.
No me resisto.
No aguanto.
No quiero querer, pero te quiero.

Me voy a volver loca.

Quiero desconectar de todo esto.

No quiero hacerme daño, pero me lo hago cada milesima de segundo que pienso, en ti.

Cierra los ojos, para de pensar, coge aire...
Sé que no debo.
Sé que puedo.
Olvídalo.

(L)

El tiempo.


El tiempo pasa demasiado lento para algunos, demasiado rápido para otros, incluso para algunas personas el tiempo no pasa. Para mi, se podría decir que no tengo tiempo. ¿Qué es el tiempo? Yo solo lo veo como algo que agobia, que presiona, que asusta...
Dentro de cuatro días ni mas ni menos, "mi tiempo", se habrá agotado. Me despido de todas las personas a las que quiero para marcharme a un lugar donde no conoces a nadie, donde todo el mundo no habla mi idioma, solo estoy yo, ahí , en cada preciso momento. Espero, al menos disfrutar de "mi nuevo tiempo", porque sino me resultará una pesadilla.
No paro de pensar en todo lo que pueda ocurrirme en tres semanas, estando en aquel lugar.
Ahora solo debo pensar en disfrutar de cada uno de los momentos que me quedan por vivir en estos cuatro días y afrontar sin miedo el futuro.

viernes, 23 de julio de 2010

SCY.

Había una vez, en un pequeño pueblecillo a 40 Km de Soria, un grupo de amigas, que dedicaban las tardes a dar largos paseos por el pueblo, sin rumbo, pero no se aburrían nunca porque disfrutaban cada momento juntas. Por muy pequeño que fuera el pueblo, allí se encontraban ellas, protagonistas del mundo entero, sin miedo a gritar en cualquier momento, y reirse a carcajadas sin parar. También jugaban a las cartas, al escondite, bajaban a un pequeño parque que había junto al río pero lo mejor de todo les esperaba al anochecer.
Después de cenar, se reúnian de nuevo para bajar al cementerio, un cementerio al que se llegaba por una carretera infinita, sin iluminación alguna, donde sólo se oían los insectos nocturnos.
Se encontraban todas, en medio de la carretera, caminando, paso tras paso, sumergiéndose en la oscuridad de la noche, solas, completamete. Mientras caminaban observaron a lo lejos en la oscuridad, una especie de "espectro blanco", asustadas todas ellas decidieron, tirarle una piedra del camino. Tan pronto como calló la piedra cerca de el "espectro", le oyeron decir algo, pero no se trataba de una persona, parecía más bien ¡una cabra! Echaron a correr de inmediato, asustadas, gritando, corrían a toda velocidad hasta llegar a aquella farola que daba la bienvenida al pueblo. Apenas tenían aire para respirar, ¿Qué coño era eso? Las muchachas, decidieron pedir ayuda, pero nadie les creía.
Al día siguiente, recordando lo sucedido, no podían parar de reir. ¿Una cabra que habla? Jajaja.
Por muy pequeño que sea ese pueblecillo, siempre lo pasan en grande.
Gracias por compartir cada uno de aquellos momentos. ¿Qué haría yo sin vosotras?
Volveré a contar, alguna que otra historia sobre NOSOTRAS. Un beso a todas.

Tumor incurable, el amor.


Estar enamorado puede ser maravilloso. Cada mirada, cada caricia, cada beso, cada suspiro, cada milésima de segundo que pasas con ésa persona, están llenos de felicidad.

Pero también puede ser una pesadilla, ¿Y si te enamoraras de tu mejor amigo/a?

Algunos dirían : ¿Y por qué no?

Pero a mi me parece que es lo peor que pueda pasarte. Ya nada vuelve a ser igual, cada vez que le miras, cada vez que le tocas, cada vez que le sonríes…

Porque a algunos no nos basta con la simple amistad, quieres dar un paso más, y te lo juegas todo. Puede salir bien, muy bien. Pero si sale mal… considéralo como un tumor incurable. Estás perdido. Ya no podrás mirarle de la misma forma, ya no podrás sonreírle, abrazarle, ni si quiera hablarle de la misma forma que cuando érais amigos. Y volver a ganarte su amistad, puede resultar casi imposible. Sólo tienes una opción : esperar a que el tiempo lo borre todo.



jueves, 22 de julio de 2010

Soledad.


Días extraños, en los que te sientes solo, en los que no sabes qué hacer, y no tienes nadie con quien estar…
Mis ojos derraman alguna que otra lágrima. ¿Y qué se supone que tengo que hacer ahora? Después de las quejas, los gritos, los suspiros, los llantos…
Infinitos pensamientos de culpabilidad e inocencia rondan por mi cabeza, estoy confuso.

¿Te quiero?, mi respuesta es sí. Y ahora yo te pregunto : ¿ Me quieres?
Y nadie responde…
Me siento incomprendida en un mundo donde todo el mundo ríe y se lo pasa bien.

¿Y qué se supone que tengo que hacer ahora? Cuando quieres a una persona y no sabes si te quiere a ti… te sientes estúpido, engañado y decepcionado.

Grito pidiendo ayuda y nadie me responde. ¿Dónde está esa persona a la que acudes desesperada, y a la que llamas amigo? No lo sé.

Y te das cuenta de que las personas están llenas de egoísmo.
No quiero mirar hacia delante para descubrir lo que son en realidad esas personas egocéntricas.

Grito pidiendo ayuda y parece que alguien responde, es una persona cualquiera.
Te das cuenta de que aquella persona, sin conocerla apenas, es el amigo que estabas buscando.


Suspiro…
1 lágrima…
2 lágrimas…
Soledad.